Coopego presenta su IGC para la comarca de La Marina Alta

En la mañana de hoy ha tenido lugar en las instalaciones del CdT de Denia la celebración de la jornada Cultivamos paisaje. Recuperamos futuro. Nuevos modelos de recuperación de parcelas, en la que la Cooperativa Agrícola de Pego, Coopego, ha presentado su iniciativa de gestión en común de tierras (IGC). Con ella pretende mantener su capacidad productiva, mejorar su eficiencia y reducir los costes de producción, evitar el abandono de parcelas por falta de rentabilidad en la actividad agraria y recuperar terreno que actualmente está abandonado como forma de recuperar a la vez el paisaje propio de la comarca.

Detrás del proyecto, además de la cooperativa, se encuentra el Grupo Operativo Innoland, integrado por Cooperatives Agro-alimentàries de la Comunitat Valenciana, Anecoop, Cajamar y la Universitat Politècnica de València, que impulsa IGCs en toda la Comunitat tras una primera experiencia de referencia con la cooperativa Rural San Vicente Ferrer de Benaguasil.

El presidente de Coopego, José Pastor, ha sido el encargado de abrir la jornada, a la que han asistido agricultores, representantes de los Ayuntamientos de la comarca, de cooperativas y de entidades vinculadas con otros sectores productivos de la zona como por ejemplo el turismo. Para cumplir con los objetivos que se fija la IGC, ha asegurado que van a intentar “hacer otro tipo de agricultura, que no es la que han hecho nuestros padres o abuelos”, en referencia a la intención de abandonar un modelo de minifundios independientes y pasar a la gestión bajo un mismo plan de negocio y prácticas de cultivo de explotaciones de mayor tamaño, formadas por la suma de parcelas de menor tamaño.

Teresa Morell, gerente de la cooperativa, ha asegurado que Coopego es una cooperativa de primer grado pero con gran vocación comarcal, como demuestra el hecho de que cuenta con socios procedentes de todos los municipios de La Marina Alta y de que una amplia representación de esas localidades tiene cabida en su consejo rector. Morell ha incidido en que “necesitamos explotaciones agrarias que incentiven el relevo generacional”, de forma que una actividad agraria revitalizada “repercuta en otros sectores, como la gastronomía o el turismo”.

Lorena Tudela, del Grupo Cooperativo Cajamar, ha incidido en la idea de que el problema de abandono de tierras existente en La Marina Alta es común al conjunto de la Comunitat, pero que “frente a ese problema común, tenemos soluciones, con varios ejemplos de cómo estamos luchando contra ello, para lo que necesitamos entidades que conocen bien cada territorio, como Coopego”. Tudela ha destacado que el 80% del suelo de la comarca está catalogado como agrario, y que un tercio está bajo alguna figura de conservación medioambiental, lo que da cuenta de la importancia de trabajar en la recuperación de tierras de cultivo como elemento de preservación del paisaje y la actividad económica de la zona. Por su parte, el catedrático de la UPV José María García Álvarez-Coque ha remarcado que el problema de rentabilidad de las explotaciones bajo el contexto actual se traduce en una “pérdida de presencia a nivel macroeconómico”, que tiene su derivada en “mayores costes de producción, una menor productividad y un descenso de la competitividad”.

José Vicente Segarra y Myriam Mestre, director y técnica de Cooperatives Agro-aimentàries de la Comunitat Valenciana, respectivamente, han destacado en sus intervenciones el papel de Federació a la hora de difundir e impulsar iniciativas de este estilo entre el sector y la labor de representación institucional ejercida ante la Administración para contar con un marco normativo favorable a su desarrollo. En la actualidad, un total de 60 cooperativas han participado en jornadas de difusión, talleres y reuniones informativas sobre este tema, impulsando proyectos por todo el territorio valenciano vinculados a toda clase de cultivos.

Por último, Ángel del Pino, director de Producción y Desarrollo de Anecoop, ha reflexionado sobre el impacto a nivel comercial de una iniciativa como la presentada en la mañana de hoy, partiendo de la base de que un 37% de las explotaciones de la Comunitat tiene una dimensión inferior a las 0,5 hectáreas, lo que avala un minifundismo en la región más acusado que el de otras zonas productoras como Murcia o Andalucía. Del Pino ha recordado que una IGC puede ser la llave para una reorganización de la producción enfocada a las necesidades y demandas de los mercados y los consumidores. En este sentido, ha recordado que Coopego ya trabaja con una línea de producto con “residuo cero”, una tendencia cada vez más en auge y que viene para ocupar un lugar en los mercados junto a los productos bio y al producto de cultivo tradicional.

Se pretende reunir extensiones de terreno de al menos 5 hectáreas de superficie, lo que garantizaría una optimización de costes de producción en cuestiones como la mecanización de determinadas actividades propias del cultivo. A partir de esta presentación, Coopego seguirá manteniendo encuentros con ayuntamientos, propietarios y cooperativas de la zona para sumar nuevas parcelas a la IGC.

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