Agricultura restaura zonas del incendio forestal de Gátova con la paja del arroz

La Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural está llevando a cabo actuaciones de restauración de zonas quemadas en el incendio de Gátova con paja del arroz, para evitar la degradación del suelo y los procesos de erosión que se pueden generar.

La directora general de Prevención de Incendios Forestales, Delia Álvarez, se ha manifestado así tras presidir la segunda reunión de la Mesa de Concertación Postincendio de Gátova, que ha tenido lugar el lunes, en el ayuntamiento de Segorbe, con el objetivo de dar a conocer los trabajos post emergencia que se están llevando a cabo con la subvención que se solicitó al Ministerio de Agricultura y Pesca. Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA), así como la revisión del Plan de Prevención del Parque Natural.

En la reunión han participado representantes de los ayuntamientos afectados por este incendio, el Centro de Estudios del Mediterráneo CEAM, asociaciones locales, la junta rectora y la directora del Parque Natural de la Serra Calderona.

Álvarez ha explicado que, hace unas semanas, se desarrolló en Gátova una jornada de voluntariado experimental “con el fin de realizar un tratamiento de restauración con el residuo de la paja del arroz en una serie de zonas quemadas por el incendio que padeció este municipio el verano pasado“. Estas zonas, ha explicado la directora general, “manifiestan un elevado riesgo de degradación, de modo que se está experimentando acolcharlas con paja de arroz para evitar que se incremente la erosión. El proceso consiste en fijar la paja y extender restos de podas o desbroces para acumular ramaje encima y evitar, así, pérdidas por el efecto del viento“.

Álvarez ha querido resaltar que tras un incendio forestal, en las zonas quemadas se produce una mayor dificultad de regeneración y un elevado riesgo erosivo, motivo por el cual “la distribución de acolchados de residuos vegetales en superficie (paja u otros restos triturados de poda o de madera quemada) como cubierta protectora del suelo es una aplicación útil porque proporciona a la tierra una rápida cubierta que puede controlar los procesos de degradación“.

Además, Delia Álvarez ha planteado las líneas principales de trabajo que se están siguiendo y que consisten principalmente en el mantenimiento de las pistas forestales, apeo del arbolado quemado o afectado a fin de evitar daños a terceros, y vigilancia sobre las posibles plagas de xilófagos, sobre todo en zonas próximas a arbolado sano.

También se están dirigiendo labores de colocación de albarradas y muros de mampostería en piedra seca en cauces de barrancos para frenar la fuerza del agua, podas y acondicionamiento de árboles, entre otras tareas.

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