El sector agrario se prepara para nuevos positivos por xylella fastidiosa

Numerosas personas asistieron ayer a la jornada técnica ‘Xylella en la Comunitat Valenciana. Situación y actuaciones’, celebrada en la Escuela Técnica Superior de Ingeniería Agronómica de la UPV y organizada por la fundación del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Levante (COIAL), cuya apertura corrió a cargo del director general de Agricultura, Ganadería y Pesca, Roger Llanes y que fue clausurada por el secretario autonómico de Agricultura y Desarrollo Rural, Francisco Rodriguez Mulero.

Más de 300 positivos en Baleares

La detección de nuevos casos en otros puntos del territorio valenciano se da por más que probable. Es algo que se deduce fácilmente al conocer los datos que ha aportado Omar Beidas, jefe de Sección de Sanidad Vegetal de la Conselleria de Agricultura de las Islas Baleares: “Tras la detección del primer positivo hemos hecho miles de análisis, y hemos detectado 304 nuevos casos, que además corresponden a diferentes ámbitos: forestal, agrícola en explotación o abandonado, plantas ornamentales, jardines públicos y privados, plantas en rotondas y autopistas…“.

La orden de indemnizaciones, en fase de redacción

Vicent Dalmau, jefe del Servicio de Sanidad Vegetal de la Generalitat Valenciana, informó de las medidas que se han aplicado tras el primer positivo: “Se han tratado todas las plantas en un radio de 150 metros y se han inmovilizado las existentes en un radio de 10 kilómetros, tal como obliga el protocolo de la Unión Europea“.  Dalmau quiso aclarar que tras un positivo sólo se arrancarán las plantas hospedantes y no otras, aunque estén dentro de ese radio: “En Guadalest se están arrancado los almendros, vulnerables a la subespecie multiplex, y si hubiera, por ejemplo, olivos en esa parcela, no se arrancarían”. También indicó que conselleria “ya está redactando la orden que recogerá las indemnizaciones por los trabajos de arranque y por el valor de la planta“.

Facilitar el trabajo a los investigadores

Investigar sobre la bacteria y sus efectos es fundamental para poder minimizar el impacto de la xylella en el sector agrario“, recalcó Raquel Aguilar, vicedecana del COIAL. “Hay que poner a trabajar a nuestros institutos de investigación y universidades porque sabemos que el conocimiento y la tecnología son las mejores herramientas para combatir este problema: ya ha pasado con la tristeza, el escarabajo de la patata o el picudo. Tenemos ingenieros especialistas de primer orden y exigimos un plan dotado y coordinado entre todas las administraciones afectadas para desarrollar las labores de investigación, información, prevención y ejecución de planes y protocolos. La coordinación y la suficiencia de recursos son cruciales para que la xylella sea solo un mal recuerdo dentro de unos años“, añadió.

Gran capacidad de adaptación

Sobre la tipología de la bacteria, Esther Marco, investigadora del IVIA, explicó que la Xylella tiene la capacidad de mutar y que hasta ahora lo ha hecho en cuatro subespecies: fastidiosa, multiplex, pauca y sandy. También ha hablado sobre “su facilidad para intercambiar material genético, lo que le permite adaptarse a nuevos huéspedes“. En estos momentos, hay hasta 360 especies en todo el mundo vulnerables a su ataque. La bacteria se aloja en el xilema de la planta, se multiplica y se acumula en los vasos, lo que impide la circulación de la savia y acaba por secar a su huésped. Los síntomas no son específicos, aunque en muchos casos provoca necrosis en las hojas y en otros la planta afectada no presenta síntomas. Las enfermedades que provoca, asociadas a las especies a las que ataca, no tienen cura. En cuanto a su localización, tiene una prevalencia mucho mayor en la costa que en el interior, una regla que se cumple tanto en la Comunitat Valenciana como en el resto de la península.

Diferentes vectores

En cuanto a los vectores, el catedrático Ferràn García Marí explicó que hay tres familias que tienen capacidad para propagar la bacteria, aunque no saben aún con seguridad qué especies en concreto lo hacen y cuáles no. Las familias son los cicadomorfos, los cercópidos y los aphrophóridos. El philaeus spumarius pertenece a esta última y según los estudios llevados a cabo en Baleares es el que más capacidad tiene para transmitir la Xylella. En la Comunitat Valenciana ha sido capturado en una de cada 400 trampas instaladas. Transfieren la bacteria a la planta al pinchar con su trompa en busca de alimento. La Xylella no les afecta, y tampoco a su descendencia. Los científicos también saben que dependiendo de cada territorio, los insectos que propagan la bacteria son diferentes, por lo que tienen que estudiar la biología y la sociología de los mismos para conseguir extraer conclusiones útiles para la lucha contra la plaga.

El sector está preocupado y se muestra unido

En la mesa redonda compuesta por los representantes de Cooperatives Agro-alimentàries de la Comunitat Valenciana, AVA-Asaja, LA UNIÓ de Llauradors i Ramaders, UPA y FEPAC-Asaja se constató la preocupación del sector y se ha reclamaron con contundencia coordinación y medios para hacer frente al problema, si bien se reconoció también la idoneidad de las medidas adoptadas hasta la fecha por la Administración autonómica valenciana. Federació estuvo representada por el técnico sectorial de frutas y hortalizas, Enrique Bellés.

El secretario autonómico de Agricultura y Desarrollo Rural, Francisco Rodríguez Mulero, afirmó en la clausura que en la Comunittat Valenciana “todos los grupos, ya seamos políticos o técnicos, estamos muy implicados en frenar el avance de la Xylella. Además, tenemos unos investigadores muy capaces, con un gran conocimiento de la situación. Vamos a intentar trabajar con calma y colaborar para tener más y mejores medios para los investigadores, algo fundamental para abordar con posibilidades de éxito la tarea que tenemos por delante“.

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