La zona productora de arroz se dividirá en dos sectores para alternar anualmente la quema de la paja

La Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural ha acordado con el sector arrocero la división de la zona productora en dos sectores, para establecer un sistema de alternancia anual de la quema de la paja, al tiempo que se ha comprometido a flexibilizar las condiciones de la pasada campaña para proceder a la misma. El acuerdo, alcanzado por la Administración autonómica con los representantes del sector arrocero, cuenta también con el refrendo de otros actores implicados, tales como cazadores y ecologistas.

Dos sectores

El primero de los sectores delimitados incluirá la mayoría de los términos municipales de Sueca y Cullera, mientras que el segundo incluirá a municipios como Sollana, Albalat, Massanassa, Alfafar, Sedaví, Silla, Catarroja o València, entre otros. Una vez establecidos los sectores, se fijará un calendario secuencial, que habrá de respetarse de forma estricta para minimizar el impacto del humo producido por la quema en los núcleos urbanos cercanos y en la población residente en los mismos.

Los representantes del sector han remarcado la voluntad de diálogo del secretario autonómico de Medio Ambiente, Fran Quesada. Desde sus posiciones iniciales, se ha alcanzado un punto de encuentro intermedio para el establecimiento de este sistema. Además, los agricultores podrán quemar la paja en días con viento de poniente e incluso de noche, eliminándose con ello restricciones de la pasada campaña establecidas una secretaría autonómica encabezada en aquel momento por Julià Álvaro.

José Luis Mariner, presidente de la sectorial del arroz de Cooperatives Agro-alimentàries de la Comunitat Valenciana y de la cooperativa Unió Cristiana de Sueca, recordó que “este cultivo plantea un grave problema y es que va acompañado de una gran cantidad de material sobrante” y que “si no se quemara, la tierra contendría demasiada materia orgánica, crecerían las plagas y provocaría una disminución de la cosecha“. Mariner valoró el acuerdo alcanzado indicando que “con este nuevo método pienso que se pueden conseguir buenos resultados, aunque me consta que se está trabajando en ideas alternativas para erradicar el uso del fuego“.

Búsqueda de alternativas a la quema

En todo caso, el sector vislumbra un futuro a largo plazo en el que la quema no sea necesaria, o al menos no sea la opción prioritaria para la eliminación de la paja. En este sentido, se trabaja en diferentes alternativas para su recogida y posterior utilización, tales como el compostaje con lodos de depuradora, su uso para la creación de cubiertas vegetales en zonas afectadas por incendios, alimentación animal… Buena parte de estos proyectos cuentan con la participación o colaboración de Cooperatives Agro-alimentàries de la Comunitat Valenciana. Otros aglutinan la colaboración de varias entidades, de carácter público y privado, como el proyecto de compostaje puesto en marcha por Mercavalencia, el Ayuntamiento de Valencia y la Conselleria de Agricultura.

Sobre esta cuestión, Mariner destaca que “la meta a largo plazo es eliminar la quema, pero no existe alternativa que sea más eficiente. Ahora han levantado la mano desde la administración y parece que se ha llegado a buen puerto. Creo que se ha ofrecido una solución real hasta nueva orden“.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *