La Comisión Europea aprueba un Reglamento que mantiene los derechos antidumping sobre las importaciones chinas de satsuma

La Comisión Europea aprobó el pasado 10 de diciembre un Reglamento que establece un derecho antidumping definitivo sobre las importaciones de satsuma originarias de China, corroborando en la investigación realizada al hilo del proceso de reconsideración por expiración que se producirían graves perjuicios para los productores en caso de que dichas medidas no se prorrogaran en el tiempo.

Tal y como ha declarado el presidente del Consejo sectorial de Frutas y Hortalizas, Cirilo Arnandis, “estamos satisfechos por el hecho de que la Comisión haya ampliado por un plazo de cinco años las medidas antidumping sobre las importaciones chinas de mandarinas, por cuanto quedó demostrado el perjuicio que causó a nuestros productores la anulación por parte del Tribunal de Justicia de la Unión Europea de las medidas adoptadas inicialmente“.

Hace una década, España contaba con una treintena de empresas dedicadas a la elaboración de gajos de satsuma en conserva. Sin embargo, la competencia ejercida por los envíos masivos de los fabricantes chinos las redujo a las cinco que quedan en la actualidad: dos en la Comunidad Valenciana y tres en Murcia. Aunque esta actividad es relativamente poco relevante en relación con la magnitud superior de la producción citrícola española, sostiene la actividad económica de la comarca de la Ribera del Xúquer y contribuye a equilibrar la comercialización de la totalidad de variedades en la primera parte de la campaña.

Para Arnandis, “la exhaustiva investigación realizada por la Comisión -en la que ha colaborado Cooperativas Agro-alimentarias de España- dentro del proceso de reconsideración por expiración de las medidas vigentes ha dejado a las claras que, en caso de no haberse ampliado su periodo de vigencia, los importadores chinos hubieran vuelto a inundar el mercado europeo con productos a precios fuera de la dinámica de la economía de mercado comunitaria, poniendo en peligro tanto la viabilidad de las industrias conserveras y empresas asociadas como las rentas de más de 7.000 productores”.

Hay que recordar además que la producción importada no están obligada a respetar las mismas normas y obligaciones que la producciones europeas en lo que respecta a condiciones laborales, y medioambientales, calidad y seguridad alimentaria y que a ello se suma el diferencial de los costes de producción y mano de obra. Las medidas de protección de este sector son observadas con máximo interés por otras producciones hortofrutícolas que sufren también niveles de competencia similares debido a las importaciones desde terceros países.

Por último, el presidente sectorial de Cooperativas Agro-alimentarias de España ha señalado que “el mantenimiento de las medidas antidumping es la garantía de continuidad durante los próximos cinco años de numerosos puestos de trabajo y nos permite seguir pensando en la satsuma y en otras variedades como productos de presente y de futuro para nuestras cooperativas“.

El texto íntegro del Reglamento aprobado por la Comisión Europea puede consultarse aquí.

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